sábado, 7 de abril de 2012

¿Sólo cada 500 años?

Según la mitología griega, Fénix era un ave sagrada que tenía la particular habilidad de resucitar de sus propias cenizas y estaba relacionado con el sol (por el alba y el ocaso), las crecientes de los ríos y los renacimientos. Se creia que vivía en algún lugar entre Oriente medio y la India y para los egipcios es el mismo "bennu". Aunque tiene otros poderes como el de curar por medio de sus lágrimas, su leyenda es famosa porque esta ave muere cada 500 años e inmediatamente renace de sus cenizas. Interesante proceso de purificación, si tomamos la alegoría a un simple efecto común, podríamos relacionarlo con la acción de escabullirnos llenos de cansancio a nuestras camas para al día siguiente amanecer rozagantes de energía. Sé que en las áreas de nuestra vida sentimos que se nos acabaron las energías, lo he sentido muchas veces y no se me ocurre "ir a la cama y dormir", y hablando específicamente del área más importante, la espiritual, eso sería como ir nuevamente a la presencia del señor. Hablando de temas como fénix y otras cosas, estamos a un día de que la semana santa termine y ésta lo hace con la conmemoración de la resurrección de Jesús, un hecho que sólo ocurrió una vez pero que fue definitivo y suficiente para que toda la humanidad descansara, renovara sus energías y se purificara, no con sus lágrimas sino con su sangre. Por eso, cuando nos sintamos agotados, recurramos a Jesús primeramente, y con ese motivo les dedico el siguiente escrito con el que me he topado por acá:

Sé que te encuentras angustiado, preocupado y frustrado. Has hecho tantos esfuerzos y de repente nada parece tener resultados. Ves estancado el progreso. Sientes silencio y piensas que me he ido de tu lado y así como Elías quisieras esconderte en una cueva porque te sientes abrumado y te han visitado las dudas y preguntas.

Hoy he venido a decirte que estoy contigo. Siempre lo he estado, aún cuando ha parecido lo contrario. Y aunque estés cansado y cargado recuerda acudir a mí y yo te daré descanso.

¿Recuerdas aquel momento en que te hice este llamado? Un pastor conforme a mi corazón yo quiero para que apaciente mi rebaño con amor y cuidado. El desafío era fuerte, pero aceptaste mi llamado. Has asumido grandes retos y muchos gigantes con mi poder has derivado. Has caminado en tiempos buenos y malos. Cuando ha habido abundancia y también escasez, yo he andado contigo, nunca me he apartado. Aún cuando el quebrantamiento te ha querido saturar y has pensado abandonar porque sientes que ya no podrás. Cuando muchos te han criticado y han cuestionado si en verdad eres mi ungido. Cuando te has sentido fatigado por tantas carreras que has dado tratando de rescatar a mis ovejas del malvado y cruel lobo.

Yo estoy contigo, ¡no temas! Mi diestra te ha sustentado. Yo he puesto mis palabras en tu boca, te he dado unción y sabiduría. Con mi gracia te he renovado cuando muchos te han dejado y causado heridas tan dolorosas que nadie más puede entender. Tú fuiste planeado y diseñado por mí. Yo te he encomendado esta gran comisión de predicar a las almas, que las cuides, protejas y defiendas. En el campo de batalla yo he ido frente a ti, he peleado por ti.

Con ese cayado te di mi autoridad para que puedas vencer las obras de iniquidad. He soplado de mi Santo Espíritu sobre ti, tú tienes gran estima para mí. Te he otorgado dones y talentos. Cada una de tus lágrimas están en mi redoma. Y aunque muchas veces sientes que no ves nada, que no hay respuestas, que tu vasija está agrietada… En medio de este silencio experimentarás cual nunca antes mi gloria, yo estoy en medio de todo este proceso por el que has estado pasando.

Hay galardón para ti porque me has obedecido, te has guardado. Porque en mí has confiado y aún sintiéndote sin fuerza no has desmayado y te has esforzado. Y por medio de esta carta quiero recordarte y decirte que ¡TE AMO! Mi corazón se regocija de ese amor y pasión que sientes hacia mí. Toma nuevas fuerzas y ten presente que para mí tú eres un tesoro y eres un gran regalo. Tengo tantas bendiciones reservadas para ti. Cosas que no te imaginas aguardan al tiempo perfecto.

SIGUE CUMPLIENDO CON MI VOLUNTAD, ESTE DESIERTO PASARÁ, LA VICTORIA VENDRÁ YA.

Autora: Brendaliz Avilés

Que sea una oportunidad para que como el fénix, resurjamos de nuestras propias cenizas, nuevamente nos levantemos a escuchar la voz de Dios y seguirla y nos refugiemos en él en todo momento. Espero que haya sido de su agrado el escrito, Dios los bendiga mucho.

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